“La gente está supeditada a sorprenderse más que a emocionarse”

EN BREVE:

“Prefiero emocionar que impresionar. En ese camino pienso estar y seguir. Este trabajo me sigue confirmando el espacio que quiero ocupar”

“Mi forma de hablar es en flamenco”

Entrevista a José Luis Montón, guitarrista y compositor

Créanme, me ha costado muchísimo trabajo poder seleccionar cada palabra, cada sentencia del maestro José Luis Montón (Badalona, Barcelona,1962) porque cada reflexión, cada frase, soportaba una carga de emociones tan intensa y a la vez tan sencilla de asimilar que les hubiera transcrito nuestra charla, así, sin editar, para darles el gusto de que me dieran la razón tras haberlo leído. Pero en esto reside uno de los pilares del periodismo, en reunir en un síntesis, así que les ofrezco esta entrevista, y además les invito a conocer su nuevo trabajo: ‘Flamenco y Clásica’; una amalgama, como el compás, de dos géneros imprescindibles de nuestra cultura, con letras elevadas a lo sublime en las voces de Rosario La Tremendita, Miguel Poveda, María Toledo, Rocío Márquez, Sara Carrasco, Sheila Blanco, Pitingo, Roko y Juan Carlos Aracil. José Luis Montón, autor de la pieza “Flamenco On Ice” creada para el campeón del mundo y de Europa de patinaje sobre hielo, Javier Fernández, también sabe deslizarse por el buen gusto, la sencillez y el ‘aquí y ahora’ como forma de vida. “Yo medito tocando. Cuando salen las notas solas porque las has trabajo mucho te pueden venir hasta imágenes…, ese es mi yoga particular” El autor de reflexiones como “todas las músicas nacen del alma humana y por eso están destinadas a encontrarse” nos invita a reflexionar sobre la vida y el camino elegido para transitarlo. Solo un artista como él podría poner la paz necesaria, a la batalla de la composición. Pasen y lean.

¿Qué tiene de clásico el flamenco, y de flamenco la música clásica?

¡Muy buena pregunta!! (se ríe) La verdad es que me cuesta trabajo contestar porque nada de lo que hago lo he premeditado demasiado, ni lo he pensado como razonamiento teórico; sencillamente ha surgido de forma natural. Ha habido piezas de música clásica que han estado siempre presentes en mi vida (me encanta la música clásica), y aunque a veces no las reconozca a la primera, luego las identificas y te vienen hasta olores. Albinoni, con el que he llorado, el Himno de la Alegría…, están en nuestro ADN. Mi lenguaje es el flamenco y sí quiero contar lo que yo siento a través de esas piezas, poniéndoles letras como también he hecho, surge esa fusión con el flamenco porque es mi forma de comunicarme. Mi forma de hablar es en flamenco.

Bach, Beethoven, Schubert, Chopin o Brahms…, ¿ha sido complicado elegir a los compositores? ¿en qué se basó para hacerlo?

Todas las piezas del disco han significado algo para mí y cada vez que las escucho me siguen emocionando. Todo este disco lo he compuesto en el confinamiento. Tenía mucho tiempo para pensar y dar vueltas a las cosas sin presión, sin haberlo decido hacer, sino como válvula de escape a la soledad y al encierro. Fue un bálsamo toda la preparación y cuando me di cuenta tenía un disco.

Un disco con artistas como Miguel Poveda, María Toledo, Rosarío La Tremendita…, ¿y esa elección?, ¿Cómo pudo hacerla?

Soy un ser y un artista muy afortunado por la calidad de amigos que tengo que además, si solo fueran amigos solo podría salir de cañas con ellos, pero es que además son grandísimos artistas que admiran mi trabajo, y cuando les llamo vienen y me dicen que si a la primera, sin darle más vueltas. Cuando estaba haciendo el arreglo del Ave María de Schubert…, el hecho de ponerle letra es porque cuando necesito desahogarme más, requiero ponerle palabras, no solo música. Lo hice y cuando lo imaginaba me venía la voz de Miguel (Miguel Poveda); le llamé y me dijo que contara con él sin problemas, y ¡así todos! En el Adagio de Albinoni me imaginaba la voz de Rocío Márquez con ese timbre tan bonito que tiene, tan romántico. A cada uno lo he imaginado con su tema…

Imaginar un trabajo sin haberlo premeditado de una forma tan completa debe ser algo complicado…

Lo complicado es a veces darle paso a la sencillez. Es un paso que duele en la vida, no sé decirte en qué momento de mi vida lo di, pero me miré, me acepté, me gusté, y di un paso a la sencillez que es lo que trato de transmitir. Un paso a la simplicidad que no significa que no tenga enjundia. Hay que darle muchas vueltas a algo para que te guste siendo sencillo. Me gusta pasear más que correr. Cualquiera que de el paso de mirase hacia dentro, de ser feliz, de hacer las cosas para uno, ¡también para compartirla con los demás…! pero no dando lo que esperan de ti sino dando lo que tú tienes. Y ese proceso, cuando ya lo has asimilado, es muy sencillo. Solo requiere quitar prejuicios y dar paso al valor de las cosas y a la naturalidad.

La pandemia nos ha puesto a prueba a todos…

Si, nos está poniendo a prueba a todos. Es causante en gran parte de que este disco haya salido tan pronto porque no hubiera tenido tanto tiempo. Yo llevo en soledad mucho tiempo. Los que nos dedicamos a esto que nos gusta tanto y nos llena la vida, pasamos mucho tiempo solos y nos tiene que gustar. Cuando hay suerte, conectas y consigues que los pensamientos no te agobien entras ahí y eres muy feliz, y eso para mí es meditar. Yo medito tocando. Cuando salen las notas solas porque lo has trabajo mucho te pueden venir hasta imágenes…, ese es mi yoga particular.

¿Por qué es necesario un disco como éste?

Para mí si lo ha sido. Creo que es muy agradable de escuchar. Los artistas, y compañeros que han participado…, cada uno de ellos: desde el primer cantante hasta el técnico, el que ha hecho el diseño…, todo el equipo ha hecho una obra de arte. Es un trabajo coral de gente maravillosa que ha puesto mucho corazón y eso se nota. Es un disco que cuando lo escuchas te sientes mejor por lo que cumple con una función bastante buena.

Al fusionar dos géneros tan impresionantes, ¿se desvirtúan un poco?

Yo lo he hecho sin miedo, con mucho amor y mucho respeto. Para mí la mejor forma de amar las cosas es participar de ella de forma activa, y conseguir que estén presentes en el “ahora”. Desde mi alma necesito algo que pertenezca al presente. Conversar con esa música, con lo que he hecho, le da vida a las cosas y si existe esa polémica, servirá para que se mantenga viva. No creo que lo desvirtúe porque hay mucha gente que lo hace tal y como son, pero yo lo hago a mi manera.

¿Qué ha aprendido de usted mismo con este trabajo?

Ha sido otro paso más: un paso para comunicarme con los demás, de ser yo mismo, de darle valor, de aceptar cada cosa que sale de mi corazón. Seguir con mi camino hacia la sencillez alejándome del artificio todo lo posible porque creo que sobra en el mundo en general. La gente está supeditada a sorprenderse más que a emocionarse. Prefiero emocionar que impresionar. En ese camino pienso estar y seguir. Este trabajo me sigue confirmando el espacio que quiero ocupar.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
M. Isabel Rodríguez Palop

M. Isabel Rodríguez Palop

Una apasionada del Flamenco.

Relacionados

Post's relacionados

La procesión cantada

La Saeta no requiere acompañamiento, ni de palmas, ni de tambores, ni de guitarra…, solo precisa ese momento mágico que debe preceder a cualquier cante