EN CORTO:
“Para mí la música es un canal de expresión, de liberación muchas veces, y tiene mucho que ver con esa parte espiritual que nos complementa a nosotros también”
“‘Ofrenda’ es de los mejores repertorios que he tenido en directo y el que más me identifica”
“Tras ‘Ofrenda’ me descargo por completo y siento total plenitud”
Entrevista a Alba Carmona, cantaora
Esta obra es una ofrenda que también me hago a mí misma. La cantante y compositora Alba Carmona (Barcelona, 1984) es una de las voces más personales y versátiles de la escena musical actual. Formada en flamenco y abierta a múltiples influencias, su trayectoria combina tradición y contemporaneidad. Junto a la guitarra de Jesús Guerrero presentará la obra ‘Ofrenda’ el próximo día 1 de julio en el marco del Badasom en la Terraza del Teatro López de Ayala.
Con ella hablamos desde el aeropuerto de Madrid tras una de las reuniones de la AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España) a la que pertenece como consejera. Una entidad que tiene, entre sus objetivos, gestionar, desarrollar y proteger los derechos económicos y morales de todos los artistas intérpretes o ejecutantes de la música, en su ámbito de actuación.
“Tiene ayudas y líneas asistenciales, e implicación directa con los músicos. Los artistas tenemos que involucrarnos más, conocer más nuestras necesidades. Hay mucha gestión nueva que se está haciendo, y estoy feliz de luchar y trasladar los problemas diarios que tenemos los músicos”, asegura.
¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los músicos?
Es una profesión difícil, de mucha lucha, teniendo en cuenta, además, que hay muchos tipos de músicos: no existe un solo perfil de artista. No es el mismo el que está trabajando en un Tablao, al que está llenando un estadio. La realidad del músico es muy diferente: hay quien se autogestiona, quien trabaja con compañías internacionales…, y hay muchas cosas que regular. El músico trabaja muchas más horas de las que cobra y ahí hay una brecha enorme. No tenemos bajas, ni pagas, y no están legisladas muchas de nuestras necesidades…
Como todo lo etéreo necesita una base legislativa…
Si, si, y hay que comunicarlo bien. Los músicos no estamos tan unidos como parece. Cada uno lleva lo suyo, tiene su propia realidad y cada gremio tiene sus peculiaridades. Hay músicos, multimillonarios y empresarios que llenan con 50.000 personas un estadio, y otros músicos que van a trabajar a un Tablao por 50 euros. Es muy diferente lo que necesita uno y lo que necesita el otro, por eso hay muchas cosas que hacer, y que ya se van haciendo. El músico hoy en día es músico, productor: te tienes que promocionar, te tienes que costear las grabaciones de los discos, las fotos…, es una profesión con muchas aristas y capas.
En otro orden de cosas, ¿qué ofrenda es la que va a recibir el público pacense?
“Ofrenda” es un disco a dúo que acabamos de editar y es muy en directo. Queríamos que reflejara muy bien esa raíz que a los dos nos une, que parte del flamenco, pero que llega hacia la música propia que bebe de otras músicas populares también. ‘Ofrenda’ es como un paseo por todas estas influencias y por temas, la mayoría propios, que hemos ido construyendo a lo largo de los años y que ahora, por fin, puede plasmarse en un disco. Una obra poco producida. No es una guitarra que acompaña a una voz, sino un trabajo común que suena a una.
Como un diálogo…
Sí, sí, como si se tratase de un diálogo entre la guitarra y la voz. Es un repertorio muy variado que parte del amor, pero en el que también hay lugar para la ausencia, el desamor, la perdida…,, además es un recorrido muy escénico. No solo es un dúo al uso de voz y guitarra sobre el escenario, sino que es un dueto en el que hemos querido darle mucho sentido. Como una película en la que entras y de la que formas parte. Junto al público recorremos todo ese camino juntos. Es un paseo muy bonito y sorpresivo que intentamos que no sea estático. Introducimos elementos, más allá de la guitarra y la voz, jugando mucho con la escena.
Las ofrendas suelen ser comienzos, finales de etapa o agradecimientos…, personal y profesionalmente para usted, ¿qué es ‘Ofrenda’?
Estoy totalmente de acuerdo con usted, tiene mucho que ver con el agradecimiento. El poder dedicarnos a la música, a esa que nos nace…, la ofrenda más bonita y la más honesta es poder convertir todas esas emociones en música, además, intentar que la música sea real, en directo, huyendo de este momento donde todo se produce y donde casi no se sabe si lo que estás escuchando es música real o no. Queremos dar esta ofrenda que parte de nuestra música y nuestra manera de sentir, pero desde ese lugar tan honesto y expuesto. Es un disco grabado en directo como ofrenda convertida en música. Es algo muy espiritual que a la vez se convierte en nuestra propia música. Para mí la música es un canal de expresión, de liberación muchas veces, y tiene mucho que ver con esa parte espiritual que nos complementa a nosotros también.
¿Qué siente cuando termina de realizar esa ‘Ofrenda’ de esa manera tan natural y orgánica?
‘Ofrenda’ es de los mejores repertorios que he tenido en directo y el que más me identifica. Es un regalazo cada vez que lo hacemos en directo. Tras ‘Ofrenda’ me descargo por completo y siento total plenitud. Me siento cien por cien implicada con una guitarrista genial e ideal para este repertorio. Para mí es un regalo. Esta obra es una ofrenda que también me hago a mí misma. Cuando termina un concierto de estos me siento muy feliz, ¡y agotada! Un repertorio a dúo es difícil de mantener porque cuesta mucho más cuando sobre el escenario solo hay dos personas. Con una banda la energía se dispersa y se compensa más. Este formato es mucho más fuerte a nivel emocional, con el que estás totalmente conectada y porque, además, somos dos personas que nos podemos desconectar ni un minuto. Es un diálogo como decía, muy orgánico, que ha llegado en un momento muy bonito de nuestra vida y que es muy natural, no hay nada forzado.