“Mi padre me enseñó a sacrificarme cuando me gustaba algo y, sobre todo, a ser libre y a ser un buen ser humano”
“Me gusta salvaguardar nuestra cultura y eso es lo que hago”
Entrevista a Ezequiel Benítez, cantaor
El flamenco tiene muchos rincones donde no se ha rascado, y estoy en ello. Para poder apreciar ‘Lo que nadie ve’ uno tiene que haber recorrido un camino de intensa escucha, poca réplica y mucho trabajo interior. Ese parece ser el que ha transitado el cantaor jerezano Ezequiel Benítez (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1979) que, con este nuevo trabajo, ha logrado posicionarse en esa otra orilla que, el resto, apenas atisbamos. Un lugar, no necesariamente atalaya, pero con el que ha logrado tal grado de conciencia que este disco de flamenco, si, flamenco, rebosa agradecimiento a la raíz y desapego al aplauso fácil. ‘Lo que nadie ve’, que presentó con gran éxito en Jerez, es ese prisma con el que Benítez pretende en la Bienal de Sevilla despertarnos de una ceguera que aún no logramos reconocer. Pasen y lean.
¿Qué es ‘Lo que nadie ve’ y Ezequiel sí?
Yo intento ver lo mismo que los demás, pero en ‘Lo que nadie ve’ hablo de la ceguera antes muchos aspectos de la vida: el amor, el desamor, el trabajo…, todo lo que esconde, lo que hay detrás de este disco, es lo que yo he ido investigando y tratando durante toda la vida. Soy un buscador, y me gusta tratar como somos los seres humanos, en qué fallamos, como seguimos avanzando, y todo eso me ha hecho escribir estos mensajes.
¿Y cómo somos?
Creo que vivimos en una sociedad que nos hace ser de una manera que llega a afectarnos en todo: en el día a día, en las decisiones que tomamos ante la vida, en el amor, en el trabajo, en todo.
¿Por qué siente esa necesidad de búsqueda?
Cuando haces una búsqueda interior para ser mejor humano, para estar más cerca de Dios y más cerca de la vida real, te das cuenta de lo que hay fuera de ella. Cuando abres los ojos y empiezas a buscar dentro de ti lo que de verdad importa: la paz interior, curar el ego…, llega un momento en que ves cosas que otras personas, que no lo han trabajado, no alcanzan a ver. Ellos son los que tienen que darse cuenta de lo que trata la vida porque es un crecimiento personal.
Y el disco, ¿aglutina todo esto?
Si, es un disco flamenco con letras flamencas, pero con una madurez conseguida tras esa búsqueda. Está lleno de mensajes de la vida repleto de flamencura y grabado como antiguamente: voz, guitarra y cante.
¿Cómo ese encuentro con uno mismo se convierte en obra?
Pues en esa necesidad de seguir creando cosas porque uno no tiene conciencia de cuando quiere empezar algo, sino que lo va trabajando. Empiezo a hacer letras y cuando tengo muchas veo que palos hay, cuales me gustaría hacer, empiezo a investigar, a darle vueltas… Por ejemplo, la bambera, ¿cuántos estilos hay?, ¿hay alguna que no se canta hace tiempo? Empiezo a darle vueltas., y a partir de ahí voy creando según lo que me apetece. ¿Soleá? ¡pero que no se parezca a otra que ya haya hecho…! Y siempre voy así intentando darle cosas a la gente. Me gusta salvaguardar nuestra cultura y eso es lo que hago.
¿Con qué se ha sorprendido y nos sorprende en este trabajo?
He hecho investigaciones de la bambera, y la segunda que hago en el disco, es una arcaica que ya no se hace y viene como del fandango. Fue un descubrimiento muy bonito. También las formas que hay de cantar la trilla, en las gañanías, de las diferentes zonas de Andalucia. En el disco hago tres tipos de trillas diferentes porque dependiendo de lo que haces, si estás segando o sembrando, la música es diferente. De todo esto me habló un gitano de Jerez que estuvo trabajando en las gañanías. Fue muy bonito.
¡Cuéntenos!, ¿qué le dijo?
Yo creo que lo más bonito es que lo escuchen en el disco. Habla de sus vivencias, de lo que significó las gañanías para Jerez, para toda la gente que trabajaba allí, y para el flamenco.
¿Qué es lo que ha aprendido de usted en ‘Lo que nadie ve’?
Yo creo que la madurez me está haciendo confiar mucho en mis decisiones. En los discos anteriores me gustaba preguntarle a mi padre, a la gente, y ahora confío más en mi propio criterio. Me levanto muy temprano, me pongo a escribir y a tocar la guitarra, hasta que doy con lo que me gusta. Siempre trabajando, para que el universo me regale cositas.
Pues le ha regalado a parte de este disco, otra cosa más bonita aún: el respeto de la gente
¡Ay! ¡lo noto!, ¡y me siento muy feliz!
¿Qué le ha dado su padre al margen de la afición y la raíz?
¡Ay! ¡Pues me ha dado muchas cosas! gracias a él tengo una disciplina y un amor a esto porque desde que era niño de 5 años me iba con él a todos los eventos, me iba a las casas de los flamencos y eso fue un aprendizaje para mí. Veía como se buscaba y se rebuscaba dentro de él, porque era muy espiritual, y como encontraba en las músicas del flamenco cosas que los demás no veían. Mi padre me enseñó a sacrificarme cuando me gustaba algo y, sobre todo, a ser libre y a ser un buen ser humano.
¿Cómo surgió el corte con el que está presentando su disco: ‘Buleriándote’?
Buleriándote es una palabra inventada por mí con la que quiero definir una fiesta por bulerías. Empecé a escribir una, y a mí, que me gusta sacar la parte picaresca que tengo, surgió así. Quería buscar una palabra que definiera que estábamos bailando, tocando y divirtiéndonos. La gente está encantá, ya hay mucha gente que se sabe el estribillo del gorrión… (se vuelve a reír) y estoy muy feliz, sobre todo, me agradecen mucho, la gente que es muy flamenca, que rescate esos cantes antiguos. El flamenco tiene muchos rincones donde no se ha rascado, y estoy en ello
¿Todavía existe gente mayor de Jerez a la que nadie le haya preguntado algo sobre flamenco?, ¡porque yo me volvería loca preguntándo!
Yo cada vez que hago un disco, por ejemplo, en mi trilogía, hice muchas preguntas, investigué mucho…, yo siempre estoy en contacto con ellos, con mis viejitos de Jerez, porque son mi pozo de sabiduría, le pregunto mil millones de cosas y me tiro toda la tarde con ellos. Ellos son imprescindibles.
¿Qué le gustaría que pasara con este disco?
¡Lo que está pasando! pero cuanto más, mejor. Que la gente lo sintiera como algo especial, algo suyo, y que se sintieran muy identificados con mi forma de expresarme. Creo que ya está pasando, pero creo que está yendo a más y me hace muy feliz. Me gustaría que pasaran cosas bonitas.
¿Aun le quedan más sueños por cumplir?
Intento vivir siempre mi presente que es mi disco, mis actuaciones, el cariño de tanta gente. No miro al futuro poque para mi es incierto y prefiero vivir en lo que está pasando porque he trabajado mucho para esto. Voy disfrutando cada segundito porque todo pasa, y mi felicidad no puede estar pendiente de un futuro. Que Dios me de lo que crea que merezco y ya está.
¿Qué tal la experiencia en el Festival de Jerez?
¡Qué felicidad más grande que a los pocos días tuvieron que poner todo agotado! y fue el único espectáculo donde tuvieron que abrir y poner sillas por todos lados de la demanda que había. Qué felicidad que venga gente de todo el mundo que quiera consumir mi música, que quiera estar conmigo…, Estoy sintiendo mucho amor de la gente hacia mí y cada vez los ezequielistas son más (se ríe)
Hace poco estuvo en la Peña Flamenca de Campanario…
Si, y me sigue sorprendiendo mucho la afición y el respeto de todos esos aficionados. No tengo palabras, son gente maravillosa. Extremadura tiene muchas aportaciones al flamenco como los tangos, jaleos, y sobre todo ese sello que define mucho a esta tierra. Tengo muy buenos compañeros allí y está saliendo una saga de artistas muy buena, ¡una nueva generación!
Próximas citas
-Nocheblanca de Córdoba.
-Festival de Zambra.
-Festival Puebla de Cazalla.
-Festival de Almería.
-Festival de Lo Ferro.
-Festival Los Corrales.
-Festival de Toro.
-Festival de Ojijares.
-Bienal de Sevilla.
-Festival Joaquín el de la Paula.
-Suma flamenca de Madrid.