EN CORTO:
“Todo lo que sea sumar para el flamenco es bueno”
“No soy muy ambicioso, quieto tener los pies en la tierra y no correr mucho. Quiero ir paso a paso y que la gente me vaya conociendo. Tener una aceptación, no quiero otra cosa”
“Todas las críticas, que no sean destructivas, las quiero escuchar”
“Yo vengo de la nada”
«Yo vengo de la nada». A Daniel Castro (Los Santos de Maimona, Badajoz, 1988) siempre le precede una sonrisa; luego, le escuchas cantar, y la sonrisa es la del aficionado. Extremadura está de enhorabuena contando con este cantaor que va aglutinando premios y aplausos en una devoción por el flamenco gitano al que Castro hace honores siendo fiel a sí mismo: canta lo que sabe y sabe lo que canta, como reza el saber popular. Ahora, saca su primer disco “Rompiendo el silencio” (La Droguería Music, 2025). Un paso más para él, y otro prejuicio menos para Extremadura.
¿Qué silencio necesitaba romper con este disco?
Este título se le ha puesto porque me identifica tanto a nivel personal como profesional. ‘Rompiendo el silencio” es una forma de dar el paso adelante, porque yo soy muy tímido; y también la mejor forma que sé para representar a nuestra tierra. La idea fue de mi amigo Juan José Soria, de Valencia las Torres, ‘El Tío Galleta’, un hombre que se busca la vida como puede: igual vende chacina que cosas del campo. Le conocí en Llerena en el Concurso de Cante “A la sombra del mudéjar”; él acudía como aficionado y yo como concursante (finalmente se alzó con el Primer Premio y Premio Especial en cantes extremeños 2024) ¡Fue una experiencia muy buena! me dijo que componía letras y tuvimos una conversación muy agradable. Luego, al cantar en el patio de la Virgen de la Estrella en Los Santos de Maimona, mi pueblo, recién ganado el concurso de Écija ya le propuse que fuera el autor de todas las letras que iba a grabar. Me dijo que le encantaba la idea, y es él quien firma todas las del disco (La grabación de este trabajo era parte del premio que logró este artista local tras ganar el primer premio en el I Concurso de Cante Flamenco ‘Ciudad de Écija’, celebrado en mayo de 2023)
¿Qué encontró en el Tío Galleta para ofrecer esa responsabilidad sin apenas conocerse?
Nos identificamos porque somos muy iguales, vemos la vida de la misma forma; tiene el espíritu y la libertad gitana. Él emigró a Madrid para trabajar y también componía. Convivió con los gitanos trabajando, viviendo con ellos… él no ha tratado con artistas en Madrid, pero si ha estado en sus fiestas y en convivencia con mercheros, quinquilleros, gitanos… y tiene ese sentimiento nuestro.
De todas las letras que le ha hecho, ¿Cuál es la que más le ha llegado?
Los jaleos y tangos extremeños. Yo le di el concepto y la visión que tenía de estos cantes fijándome en los maestros: el Tío Alejandro, Kaíta…, porque en el disco nombramos a los artistas de la tierra: a Porrina, Cantero…, también nuestros rincones como La Picuriña, la Plaza Alta…, además, yo desciendo de la familia de “Los Miguelones”, ¡tengo sangre de Badajoz! además mi abuela Felisa, que era una gitana muy graciosa, era la que calentaba el puchero en la calle El Arroíto; ella ahí, en su cocinita…, íbamos todos los nietos a verla. Así dice la letra “en la calle…” ¡eso me identifica a mí!
Se acompaña de la guitarra de José Ángel Castilla, Juan Manuel Moreno o Juan Vargas; Rosa Escobar a la viola; Josué de los Porrina, José Jiménez, yerno del Tío Miguel (Vargas), ¿cómo ha sido la grabación?
Para ser la primera vez que grababa me he llevado una sensación muy buena. Ellos tienen mucha experiencia y me han dado su concepto, su visión de las cosas. Han sido maravillosos, y he vivido una experiencia muy bonita
¿Era cómo se imaginaba?
No, ¡yo lo veía más fácil desde fuera! pero grabar un disco en mi caso ha sido bonito, pero también una responsabilidad muy grande. Es un sitio frio, por lo general, no es como una actuación que tienes el calor de la gente, que te apoyas en el guitarrista. Aquí te encierras en una cabina, y ahí tienes que cantar, escuchando la guitarra con unos cascos, ¡uno no deja de aprender!
¿Y qué ha aprendido?
Tras el disco tengo otra visión del flamenco; Chemi López (productor La Droguería Music) me ha dado un concepto de cante que yo no tenía, no tenía esa brillantez como he estado escuchando en los antiguos, en esa forma que sonaban en los discos de pizarra. Él me ha dado esa brillantez y la hemos conseguido en la siguiriya, en los tientos, ¡y hasta en los jaleos! En todos esos cantes se les pone un poco más de velocidad de la cuenta. Esa velocidad es como si tuviera más rápido pero tampoco… ‘me tiene como en el aire’. Ahora, tengo otra visión del flamenco.
A ver, ¿en qué consiste esa nueva visión?
Antes de grabar tenía eso de echar el cante p’ atrás, que está bien, pero esa brillantez que ya está grabado con El Lebrijano, Sabicas, o Paco de Lucía, o el mismo Porra en sus grabaciones…, tras la propuesta de Chemi estoy muy contento. Todo lo que sea sumar para el flamenco es bueno.
¿Qué le dicen del disco?
En los tangos extremeños al meterle la viola, el bajo eléctrico o la percusión, a los que no son tan flamencos le ha gustado mucho; me dicen que les gusta ‘porque no son los típicos’. Los tangos tienen ese pellizquito. En la caña, me han dicho que también les ha gustado, ahí es donde también entran Castilla, Juan Manuel Moreno y Rosa. Los tarantos también ha gustado mucho, y los más aficionados, también me han destacado las siguiriyas. Es verdad, que para ser un cantaor que no soy tan conocido, está gustando.
¿Qué espera a partir de ahora?
Yo vengo de la nada. Preocupándome del flamenco llevo unos siete años…, ¿esperar? espero que guste y a quien no le guste que también me lo diga. Todas las críticas, que no sean destructivas, las quiero escuchar. No soy muy ambicioso, quieto tener los pies en la tierra y no correr mucho. Quiero ir paso a paso y que la gente me vaya conociendo. Tener una aceptación, no quiero otra cosa.
¿Qué significan los concursos para usted?
Los concursos hacen una gran labor porque obligan al cantaor a trabajar y motivan. Si vas a cantar o estas obligado a cantar, por ejemplo, el polo o la serrana que por lo general no se cantan en los recitales, te obligan a perfeccionar ese cante. También favorece que compartamos los compañeros, dejarte acompañar por un guitarrista u otro. El concurso es bueno para estudiar y para que el cantaor se haga más cantaor.
¿Qué silencio aún no ha podido romper?
Aún me queda timidez para afrontar retos de otra índole, de otras categorías. Me quedan un montón de cosas, aún debo estudiar más. Cuanto más estudias más te das cuenta de que cada vez sabes menos.
¿Qué consejo le dio su abuela Felisa que ahora le ha venido mejor?
¡Y mi abuela Manuela! Pues que fuera por derecho, que con la verdad se va a todos sitios, aunque a veces duela. Y que nunca niegue de dónde vengo, de la familia que vengo y jamás despreciar a ninguna persona.