EN CORTO:
“La característica que tiene el fandango es que el pueblo lo sigue sintiendo como suyo”
“La riqueza que tiene el flamenco no la tiene ninguna otra música”
“Yo en el flamenco aprendo todos los días”
Entrevista a Remedios Malvárez, directora del documental ‘Fandango’
Siento que hago flamenco desde otro lado. Un montaje exquisito basado en el ritmo y la libertad creativa; un viaje hacia ese nicho de palpitación popular que es el fandango, y todo, a través del ojo audiovisual de Arturo Andújar y Remedios Malvárez. ‘Fandango’ (Producciones Singulares, 2024) nos lleva de viaje a esta manifestación popular que encontró en Huelva su tierra de cultivo, y en el flamenco, su raíz mineral. Una manera de dignificar al mal llamado cante chico de nuestra geografía flamenca.
La primera imagen del documental es un tren, por cierto, conducido por una mujer, que llega a la estación donde espera Rocío Márquez, ¿por qué quiso comenzar así?
Porque la película es un viaje y era una metáfora muy bonita utilizar ese viaje de ida en ese tren que coge toda la provincia de la cuenca minera y acaba en la sierra, y esa vuelta que hace después hacia el rio, hacia Huelva…, y una mujer porque el papel de la mujer en el flamenco es una de las cuestiones que queremos destacar en el documental.
¿Cómo ha sido la reacción del público hasta ahora?
Canta, jalea, llora…, la química del público hasta ahora está siendo brutal y no solo en Huelva, también me ha pasado en Sevilla, Córdoba, Madrid…, la gente se ha metido dentro de la película y ésta acaba siendo un café cantante. Es maravilloso. A mí nunca me había pasado esto con un trabajo.
‘Fandango’ ha obtenido el Premio del Público del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva y del Festival de Cine de Córdoba, entre otros reconocimientos (Premio Carmen de la Academia de Cine de Andalucía al mejor Documental Andaluz y a la Mejor Canción Original -Fandango de Richter, de Rocío Márquez) ¿por qué cree que la provincia del fandango, le ha dado este aplauso unánime?, ¿qué cree que han visto en este documental?
Primero, que la música es un lenguaje musical y en este caso, aunque a mí me encanta el flamenco, yo no hago películas para el público flamenco. Hago películas para que la gente disfrute de la belleza, de la sensibilidad, la imagen y de la grandeza que tiene nuestro arte y nuestra música que es el flamenco. Y creo que la película está en el equilibrio de que te descubre cosas, estéticamente y musicalmente está muy trabajada y conseguida, y de los 27 minutos musicales que tiene la película, no escuchas dos fandangos iguales. Creo que hemos llegado a ese punto de equilibrio donde el público tiene una sensación inmersiva dentro de la película, la disfruta de principio a fin, y se deja llevar en ese viaje que hemos realizado.
¿Necesitaba el fandango este documental?
Creo que el fandango necesitaba este documental y más cosas. Mucha gente desconoce que el fandango es anterior al flamenco; que es esa manifestación músico popular donde confluye toda la herencia y memoria musical de todas las culturas que han atravesado la península ibérica. Gracias al fandango surgen después muchos otros palos del flamenco. El fandango, a pesar de ser una música con raíz popular, después se dignifica y se convierte en palo del flamenco, pero tiene la dualidad de que sigue siendo esa base popular que la gente utiliza en sus fiestas, en su folclore, en sus eventos populares. El fandango no ha perdido nunca su raíz popular. Sin embargo, como dicen los artistas, un fandango lo puede cantar cualquiera, pero cantarlo bien es muy difícil.
¿Por qué?
El fandango tiene esa raíz popular con sus manifestaciones en todo el folclore provincial en Huelva, pero, cuando pasa a palo de flamenco, los artistas lo hacen suyo, marcan su estilo, lo personalizan, y lo convierte en cante absolutamente profesional. Tu no verás en una fiesta que se cante por siguiriyas o soleá. La característica que tiene el fandango es que el pueblo lo sigue sintiendo como suyo. Eso forma parte de su ADN, de su memoria musical, ese compás de 3×4 básico lo tiene la gente incorporada. Ese son es nuestro, y permite a la gente tener esa identidad musical que llevamos integrada. Es un compás muy primario y eso conecta muy bien con el público.
El Concurso de Cante Jondo de Granada en el 1922 y el de Huelva en el 1923, como se asegura en el documental, ‘cambiaron el devenir del flamenco’, ¿por qué ahora los Concursos y los Festivales no cambian, ni siquiera, los carteles de los artistas que presentan?
El Concurso de Granada sí marcó un antes y un después, aunque fue un fracaso en sus intenciones porque la filosofía de la que partió, de no profesionales y solo cantes grandes y los chicos no, fue un fracaso. Eso sí, fue un éxito como modelo comercial y de negocio. Se llevó el flamenco a espectáculo de masas surgiendo festivales, eventos, que aún se mantienen. Confluye en la época en la que decaen los Cafés Cantantes, el flamenco está denostado entre los entendidos, y pasa al escenario del público. Siempre se tiene en la memoria ese concurso por ser el primero, por la intelectualidad de la época, y, sin embargo, se olvidó este Concurso de Huelva que le dio una vuelta de tuerca más introduciendo el fandango y a los profesionales. A partir de 1923 el fandango se dimensiona como espectáculo de masas. Era la pieza musical que más se cantaba en la Ópera flamenca y en todos los concursos. Los cantaores que surgen a partir de los años 40, 50 todos han cantado fandangos, ¡hasta Mairena ha cantado fandangos por mucho que los criticara! Caracol, Marchena… todos los han cantado porque era lo que el público demandaba.
¿Y por qué ahora no hay ningún concurso, hoy por hoy, que sea un ‘antes y un después’ para el flamenco?
Bueno, no soy quien debe contestar esto porque me dedico al cine, pero si es verdad que el flamenco se ha quedado como una tendencia musical de minorías. En aquel momento se consiguió popularizar, venía de minorías y se hizo grande. La salida que ahora tiene el flamenco es acercarlo a los grandes públicos y a la gente joven. Es importante la evolución de los artistas actuales que deconstruyen, investigan, retoman, y hacen cosas nuevas sobre el flamenco. No podemos cantar como se cantaba en los años 40, ni hacerlo con las mismas letras, ni las mismas formas, ni los mismos formatos. Un concurso de cante hondo de un pueblo tiene pocos atractivos para una persona joven, entonces, tenemos que darle esa vuelta y acercar el flamenco a los nuevos públicos, sin lugar a dudas. La riqueza que tiene el flamenco no la tiene ninguna otra música.
Después de adentrarse en el mundo del fandango, ¿qué ha aprendido que no sabía?
Yo en el flamenco aprendo todos los días. Musicalmente mucho porque es infinito, cuanto más atrás te vas, más te sorprenden las cosas; y a nivel personal esa sensación de sentirte flamenca, aunque sea tan solo haciéndolo de otra manera, me gusta. Siento que hago flamenco desde otro lado. Ni se cantar, ni se bailar, ni sé tocar las palmas, pero se puede hacer flamenco desde otra dimensión, y eso es lo que pretendo.