El ‘Gozo Jondo’ del quejío electrónico

El ‘Gozo Jondo’ del quejío electrónico

El ‘Gozo Jondo’ del quejío electrónico. Isabel Do Diego. Pedro G. Romero. Flamenco. Bruselas
El ‘Gozo Jondo’ del quejío electrónico. Isabel Do Diego. Pedro G. Romero. Flamenco. Bruselas

El ‘Gozo Jondo’ del quejío electrónico. Isabel Do Diego debe su nombre a sus abuelos: Isabel Serrano y Diego González. Los abuelos maternos del artista multidisciplinar Juan Diego Calzada González (Villar del Río, Córdoba, 1982) de los que heredó la humildad y la tradición oral de ese folclore que no viene de la academia. Isabel Do Diego es el álter ego de este cordobés que ha convertido a este “personaje médium” en el vehículo por el que transitar desde la música, el folclore y también desde el flamenco hasta su ‘Gozo Jondo’. La propuesta con la que se presenta el próximo 27 de noviembre en el Horta Hall de Bozar de Bruselas dentro del programa «Cinco Días. Flamenco antes y después del flamenco». Un formato diferente, dentro del Festival Europalia, que lleva el sello de Pedro G. Romero.

“En Isabel Do Diego habita lo jondo. Yo me pongo al servicio de ella, me despojo de mi ego y me olvido de Juan Diego”, asegura.

‘Gozo Jondo’ es un trabajo musical y escénico, “un folclore austero, brutalista y sacralizado” donde el quejío electrónico de Isabel Do Diego traza una nueva perspectiva sobre el folclore andaluz. “Cuido mucho que solo me vean como a Isabel, incluso el personaje cuenta con sus propias redes sociales. No quiero aparecer como Juan Diego. Quiero aguardar el misterio de la obra como un ritual que comparto con el público. Soy consciente de que soy una rareza”.

Para llegar a esta obra hay que abrazarla desde la curiosidad, la mente abierta y hambre de vanguardia. No se entiende si una no va con una actitud abierta a la experimentación. Sin ese nervio de no saber qué va a encontrarse en el escenario podemos perdernos una calidad que la obra tiene, aunque por atrevida y experimental corre el riesgo de no entenderse. Lo que sí es evidente es que detrás de “Gozo Jondo” hay muchas horas de trabajo, investigación, audacia y autoconocimiento.

“No quiero que le guste al público, quiero que le atreviese”. Entre la familiaridad rural y el extrañamiento futurista, Isabel Do Diego habita un universo escénico de gritos y susurros, de melodías tradicionales junto a sonoridades quebradas, de ecos rurales e industriales, de mensajes herejes y oraciones, de fantasías sexuales y emociones castas. Y muchos beats, samplers y sintetizadores. Su cante y baile son monstruos de electrónica sacralizada. Un trampantojo escénico que, como alegoría, no es racional ni clasificable, sino que muestra el misterio que guardamos bajo la piel en forma de ceremonia musical.

“Cuido mucho la calidad, el tiempo que necesita la obra, me implico totalmente. No vengo de la tradición flamenca, pero puedo llegar a ese mundo. Desde mi infancia he estado ligado al flamenco con los festivales en mi pueblo, en las Peñas Flamencas. Ante el cante, el cuerpo se coloca en un lugar sobrehumano”

“Gozo Jondo” como trabajo musical se publicó en noviembre de 2024 con seis temas elaborados durante su residencia de creación en la tercera edición de “Los Tientos” a través de La Madraza (Centro de Cultura Contemporánea Universidad de Granada); como concierto escénico, ya fue estrenado en enero de este año en Teatros del Canal, Madrid.

“Es un trampantojo de todo ese folclore con el que he nacido y me he ido alimentando a lo largo de los años, no solo de nuestro país, sino de muchos otros”, asegura Juan Diego, “yo mismo fabrico mis propios instrumentos. En el escenario aparecen dos barras de acero cromado conectado a un arduino (plataforma de hardware libre y software de código abierto que permite crear proyectos electrónicos interactivos), que a su vez está conectado a un ordenador. Ya me ocurrió en “Bestia Sagrada” (marzo 2022, segundo álbum en el que colabora con Maria Arnal en su tema final “Cataliza”) en el que empecé a crear mis instrumentos y ese trampantojo sonoro, que al igual en la pintura que te hace creer ver la realidad, éstos te ofrecen una musicalidad que te es familiar, pero desde otros ‘instrumentos’ que, además, no son reconocibles”.

Sin duda, una performance donde Juan Diego ha volcado bocanadas de honestidad, también cierta inocencia por verdad, reflejo personal y ganas: “Es lo que quiero compartir, amor”

Le comentaba a este artista multidisciplinar que asemejaba ‘Gozo Jondo’ a ese experimento vocal, ese paso adelante en lo sonoro y en la experimentación, que Rocío Márquez ha consolidado en su último trabajo: ‘Himno vertical’. Y es que “Gozo Jondo” no deja de ser una búsqueda. Esta obra se revela como un acto de valentía creativa, un viaje interior en el que el artista se sumerge en lo más profundo de sí mismo, y explora todas las manifestaciones del arte-la música, la palabra, el gesto- para encontrar ese territorio invisible que solo él reconoce. Es una búsqueda intensa, casi espiritual, donde cada trazo, cada sonido y cada silencio se convierten en señales de un camino propio, intransferible, que desafía las fronteras entre lo conocido y lo íntimo. En su riesgo y en su desnudez, la obra se erige como un testimonio de la necesidad de crear para descubrirse.

“Rozadura”, “Carne Viva”, “Bestia Sagrada” son algunos de los trabajos de Juan Diego que nos dan una idea de hasta qué punto el artista cordobés está dispuesto a alcanzar desde su propio cuerpo, desde su manera de sentir y de digerir su herencia cultural desde la danza, lo escénico, el performance, y la experimentación.

¿Qué le dice a usted Isabel Do Diego?, preguntamos al artista. “Ella manda y Juan Diego se pone al servicio para crear y producir. Que disfrute de ser un cuerpo madre que yo, personalmente también disfruto cuando lo comparto en el proceso creativo”.

En septiembre, Juan Diego ha publicado “Brutalismo” su tercer trabajo discográfico con el que cierra un ciclo de investigación y producción musical con el foco puesto en el folclore y la electrónica. También cuenta con seis temas, que han sido elaborados durante el programa de Residencias Paraíso entre los espacios Cidade da Cultura y Salón Teatro (Centro Dramático Galego) en la ciudad de Santiago de Compostela.

“Brutalismo”, concierto-escénico se estrenará en el primer cuatrimestre de 2026. Juan Diego, sigue buscando.

 

 

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M. Isabel Rodríguez Palop

El flamenco forma parte de mi vida. Es lo primero que evoco de mi infancia.

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