Cerramos el año de la ‘soleá’

“Durante estos 365 días este diario, este Periódico de Extremadura fiel y leal a lo suyo y a los suyos, ha seguido ofreciendo en esta página perfiles de protagonistas destacados, de diversas disciplinas artísticas tanto de nuestra región como del resto del país”

Cerramos el año de la ‘soleá’

… y abrimos el de la esperanza, los anhelos y las ganas de recuperar el tiempo que nunca es perdido. Durante este 2020 marcado por la pandemia también han ocurrido momentos que no queremos olvidar. Como aquellos que nos han obligado a encontrarnos con nosotros mismos, con nuestras soledades, que no eran ni tan terribles ni tan insoportables; con el teletrabajo que antes o temprano acabarían planteando; con las distancias que nunca estuvieron tan diluidas porque por fin, a la tecnología, le cogimos el lado bueno y ella, de algoritmos certeros, nos ofreció lo que necesitábamos. Este año ha seguido siendo también el de la cultura, ahora inevitablemente unida a un hashtag, que ofrece seguridad y certezas.

Durante estos 365 días este diario, este Periódico de Extremadura fiel y leal a lo suyo y a los suyos, ha seguido ofreciendo en esta página perfiles de protagonistas destacados, de diversas disciplinas artísticas, tanto de nuestra región como del resto del país. Una ventana abierta, todo el año, al conocimiento.

Por aquí, arropada en una entrevista, la ilustradora Sara Morante nos ha dibujado los poemas de Sylvia Plath de su obra póstuma Ariel (Nórdica Libros, 2020) “… su palabra te arrastra, porque incluso los versos más duros, violentos o desilusionados los llena de fuerza, de belleza y de una extrañeza magnética”, nos comentaba. Por su parte, la coreógrafa mallorquina Catalina Carrasco, directora de la compañía “Danza Baal”, apostaba porque el espectáculo debía continuar: “ahora, más que nunca, necesitamos apoyar al sector de la cultura y debemos de seguir disfrutando de un espectáculo en vivo”.

También hemos hablado de Godoy «era un hombre de Estado e hizo lo que tenía que hacer por España, y lo que los Reyes le encargaron; pero pasó a la historia como el culpable de todo lo que ocurrió, después de abrirnos al movimiento de la Ilustración, a un principio de Desamortización, y a una mayor riqueza y educación tras una labor diplomática encomiable». Así nos lo presentaba David Botello autor del libro Follones, amoríos, sinrazones, enredos, trapicheos y otros tejemanejes del siglo XIX (Editorial Oberon, 2020) que ante la pregunta de esta redactora, sobre qué deberíamos aprender este siglo de aquel, respondía “que la paz es un equilibrio muy delicado, y que tenemos que agradecer una Constitución que, con todos sus defectos, nos ha dado cuarenta años de paz. Que es mejor tender puentes y encontrar las cosas que nos unen, como en las Cortes de Cádiz, el 2 de mayo o la Guerra de Independencia, que levantar los muros que no separan y acabar a pedradas entre nosotros. Y que cambiar el curso de la Historia, como ocurrió en el XIX, no es nada fácil”. Actualidad, como ven, más allá de la publicación de un nuevo libro.

Por estas páginas también hemos hablado “de lo que normalmente nunca se habla” como relataba en su entrevista la extremeña Miriam Al Adib Mendiri, ginecóloga, obstetra y autora del libro Hablemos de vaginas (Editorial Oberon, 2020) “Ser mujer también ha pesado mucho en este libro, porque saca a la palestra muchísimos aspectos de la salud sexual femenina que tradicionalmente no han sido apenas visibilizados, o que han sido tratados desde una perspectiva excesivamente cientificista o biologicista”.

Y la que les escribe, periodista e investigadora de flamenco, no ha querido dejarles ajenos a este arte que acaba de cumplir diez años de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, algo que ya sabíamos pero que la Unesco ratificó en 2010, y por ello hemos conversado con lo más granado e interesante de cualquiera de las disciplinas del flamenco. Como el escritor e investigador en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Fernando Otero que en su novela ‘“La Suite Jonda” (Algaida Editores, 2020) supo entremezclar el sudor, lágrimas, y traición a esos españoles que murieron en el desastre de Aunnin; con la perseverancia de Manuel de Falla, la juventud de Lorca, la visión artística de Zuloaga…, de ese Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922, que supuso un hito para lo jondo frente al considerado peyorativo cante flamenco de la época. 

El Premio Nacional de Danza 2020 en la modalidad de creación, Jesús Carmona, también ha ‘bailado’ con nosotros tras recibir el prestigioso galardón “… a veces estos reconocimientos lo que hacen es eso, ponerte una mano en la espalda para seguir adelante y seguir creyendo en ti mismo” nos comentaba; pero también de la ‘soleá’ de los Tablaos, del flamenco en este año que despedimos de ‘bolos’ clausurados y espectáculos sin estrenar. “Se está produciendo un hueco para siempre en la historia del flamenco, un espacio en blanco increíble. Pero sobre todo lo siento por mis compañeros y artistas que viven del tablao que es su principal ingreso. Ellos son los grandes perjudicados y hay que hacer algo. Es importante que tomemos conciencia, las autoridades y la sociedad, de la importancia cultural que tienen los Tablaos. Me encantaría que se creara algo en apoyo a los Tablaos, a los artistas que son capaces de crear esos momentos tan mágicos”.

El flamenco también nos ha enseñado que puede ser la más inclusiva de todas las expresiones artísticas que conocemos. En este arte, la discapacidad no es una traba para conseguir lo que se busca: erizar la piel, transmitir…, porque prueba de ello son algunos de sus protagonistas como Enrique ‘El Cojo’ (por cierto, extremeño), o La Niña de la Puebla. Y de toda esa capacidad que tiene el flamenco de incluir, de apreciar…, hablamos con José Galán, precursor de ‘Flamenco Inclusivo’ y director de la primera Compañía de estas características, aprovechando su conferencia ilustrada en la segunda edición del Aula Flamenco de Diputación de Badajoz y Universidad de Extremadura: “Creo que son verdaderos artistas porque el flamenco no busca la perfección sino la autenticidad, la verdad”.

Este 2020 que se nos escapa, y al que no pretendemos retener, también le debe esta periodista el alumbramiento de su primer libro ‘Flamenco para Dummies’ (Grupo Planeta, 2020), conferencias ilustradas sobre este arte y medios de comunicación; y participaciones en varios foros. Llega el 2021 y otra oportunidad de seguir descubrimiendo el mundo cultural a través de estas líneas.

Sirva esta crónica como agradecimiento al diario y a todos los lectores que nos siguen. A un periódico regional que sigue, impertérrito, apostando por la literatura, el teatro…, o el flamenco…, como hacen los buenos aficionados. Como hacen los que saben. Feliz año nuevo.   

 

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M. Isabel Rodríguez Palop

M. Isabel Rodríguez Palop

Una apasionada del Flamenco.

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