“Me abre muchas puertas a las que antes ni me había planteado llamar, tengo mucho que agradecerle a Águeda”
“Manuel Liñán para nosotros es quien equilibra y quien ha puesto en escena la verdad de dos personas con muchas ganas de compartir”
“La relación artística es así por la personal, y la personal es así por la artística”
ENTREVISTA A ÁGUEDA SAAVEDRA Y JUAN TOMÁS DE LA MOLÍA estrenan “Te atrevo”
(ESPECIAL BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2026)
Cada uno que defienda su verdad. Hay encuentros que nacen para suceder. Dos artistas de procedencias estéticas distintas, dos personalidades marcadas y una misma necesidad de compartir. Águeda Saavedra y Juan Tomás de la Molía llegan a la Bienal de Flamenco de Sevilla con Te atrevo, una propuesta que se estrena mañana y que supone mucho más que el debut de una creación propia en la gran cita del flamenco: es la celebración de un vínculo artístico construido desde la admiración mutua, la escucha y la honestidad.
Dirigidos por Manuel Liñán, ambos bailaores convierten el escenario en un espacio donde el encuentro, la diferencia y el reconocimiento adquieren forma física a través del movimiento. Lejos de los artificios, Te atrevo se sostiene sobre una verdad compartida: la de dos creadores que han decidido exponerse, aprender el uno del otro y asumir el riesgo de caminar juntos.
En esta conversación, Águeda Saavedra y Juan Tomás de la Molía reflexionan sobre el origen de este proyecto, la influencia que han ejercido mutuamente en sus trayectorias, la mirada de Manuel Liñán y el momento creativo que atraviesa una generación de artistas que sigue ampliando los límites del flamenco sin renunciar a su esencia.
¿Qué significa para usted enfrentarse por primera vez a la Bienal con una creación propia y no como intérprete dentro de un proyecto de otros?
Águeda Saavedra: Lo afronto con emoción, y muchas ganas. He tenido la suerte de estar en la Bienal muchos años con diferentes compañías, la primera vez en el 2012, hacerlo catorce años después con un espectáculo propio junto a Juan Tomás de la Molía, evidentemente es una responsabilidad enorme, porque pisar Bienal siempre es desde el respeto y queriendo dar lo mejor de sí.
El título “Te atrevo” ya contiene una provocación, pero también una invitación. ¿A qué os estáis atreviendo con esta propuesta? ¿Qué riesgo han querido asumir desde el baile?
A.S.: Atreverse a lo que venga. Nace por las ganas de compartir y desde la necesidad de mostrar todo lo que tenemos en común, y lo que no. Artísticamente venimos de raíces muy diferentes, pero hemos coincidido en un punto muy importante para los dos independientemente del estilo de cada uno. Teníamos claro que nos íbamos a dejar llevar y que esto iba a ser un aprendizaje recíproco y para nosotros, así ha sido.
La obra habla del encuentro entre dos cuerpos, de acercarse, alejarse, reconocerse y aceptar la invitación del otro. ¿Hasta qué punto ese diálogo corporal tiene que ver con vuestra relación personal y hasta qué punto habéis intentado separarlo de ella para convertirlo en lenguaje escénico?
A.S.: La relación personal es muy natural por lo que no hemos tenido que hacer ningún esfuerzo para separar, personalmente nos admiramos mucho también, y eso, ha hecho que artísticamente tengamos mucho entendimiento y que el vínculo sea honesto. La relación artística es así por la personal, y la personal es así por la artística.
Hay algo especialmente interesante en trabajar a dos: un cuerpo modifica inevitablemente al otro. ¿Qué has descubierto de su propio baile al trabajar con Juan Tomás? ¿Y qué crees que él ha descubierto del suyo al trabajar con usted?
A.S.: Para mí, si algo tiene Juan Tomás es frescura y seguridad, a mí eso él me lo aporta dentro y fuera del espectáculo. “Te atrevo” ha sido como una especie de anclaje en mi persona y en mi carrera, porque me ha enriquecido el poder tener cerca a alguien tan importante para mí, aportándome algo que a mí siempre me ha costado, el soltar y el disfrute, siendo consciente de quien es cada uno.
Juan Tomás de la Molía: Considero que tenerla al lado y poder ver la calidad, el amor y el respeto que tiene por este arte me ha hecho crecer como bailaor y como persona enamorada del arte. Ver como una persona puede ser súper flamenca y por otro lado tener tanta versatilidad a la hora de bailar lo que quiera, a mí me deja impresionado. Creo que mi cuerpo ha ido aprendiendo y aunque ella es, para mí, tan completa, en ningún momento me he sentido más pequeño, al revés, me da confianza tenerla y creo que crecemos mucho teniéndonos al lado. Me abre muchas puertas a las que antes ni me había planteado llamar, tengo mucho que agradecerle a Águeda.
Están dirigidos por Manuel Liñán, una figura muy importante en las trayectorias de ambos. ¿Qué mirada aporta Manuel a “Te atrevo” y qué os ha exigido a ustedes como creadores e intérpretes?
A.S.: Manuel Liñán para nosotros es quien equilibra y quien ha puesto en escena la verdad de dos personas con muchas ganas de compartir. No nos ha exigido nada, nos ha invitado y ayudado a buscar la honestidad y acompañarnos a que lo que queríamos hacer fuese de la mejor manera.
La ficha artística habla de movimiento, sonido y silencio, y de una “arquitectura invisible del encuentro”. Desde tu experiencia como bailaora, ¿cómo se convierte una idea tan abstracta como la atracción, la tensión o la confianza en algo que el público pueda percibir físicamente?
A.S.: A esto me refiero con lo natural. Hay algo que no es pretencioso porque en nuestro vínculo existe igualdades y diferencias, y creo que no hay nada más guay que eso que siempre buscamos, sé de por naturaleza.
Su manera de bailar en la que conviven una enorme presencia escénica, técnica y personalidad. Después de todos estos años trabajando junto a nombres como Manuel Liñán, Daniel Doña, Marco Flores, Jesús Carmona o Mercedes de Córdoba, ¿siente que ahora estás entrando definitivamente en una etapa en la que necesitas decir qué Águeda es la que quieres ser?
A.S.: Soy muy repetitiva con esto. Águeda está en constante búsqueda, soy muy inquieta, me encantan todas las disciplinas. Lo único que puedo decir del presente es que me siento muy libre y sin miedo.
Ha recibido reconocimientos muy importantes, entre ellos el de Artista Revelación del Festival de Jerez. ¿Nota que después de esos premios y de la creciente atención sobre su trabajo existe también una presión diferente cuando sale al escenario? ¿Cómo se gestiona esa responsabilidad?
A.S.: Creo la responsabilidad no depende de lo externo, el hecho de encontrarte estos últimos años con reconocimientos artísticos a mí lo que me ha generado ha sido ilusión, pero desde que empecé en esto casi siempre he tenido muy presente que el trabajo y la constancia van por encima de todo lo demás, y que siempre el trabajo hay q hacerlo por uno mismo.
El flamenco vive actualmente una enorme transformación en sus lenguajes escénicos. Desde su generación, ¿qué cree que se está buscando hoy en el baile que hace unos años no se buscaba? ¿Y qué cosas considera irrenunciables para que esa evolución siga siendo flamenco?
A.S.: Cada uno que defienda su verdad. Las necesidades de cada uno son diferentes, la mía es ser sincera con el momento y con lo que me mueve. Me atrevo a decir que es muy importante estar bien formado y pasar por muchas experiencias para tú encontrar tu identidad, y aun así irá cambiando según más vayas viviendo.
Y después de todo lo que habéis construido para llegar aquí, ¿qué le gustaría que permaneciera en el espectador?
A.S.: Me gustaría disfrutar, siempre he pensado que cuando dentro se disfruta fuera también. Y que se vean las ganas de compartir y la admiración.
J.T.: Todo lo que se quiera hacer, con amor, es mucho más fácil.