“El arte es compartir y no competir”

EN CORTO:

“Hemos aprendido a hablar al mismo tiempo que a cantar y a bailar”

“En el flamenco no nos casamos con nadie: si al niño no le sale, no le sale y no pasa nada”  

“El artista sin mostrase como persona está incompleto”

“El arte es compartir y no competir”

En la historia familiar de “Los Farrucos” hay poco cuento y si, muchísimo trabajo, arte, hondura, lealtad y compromiso. No obstante, en ese encuentro constante entre la familia y su capacidad innata para convertir en arte cualquier atisbo de compás, estas fiestas no se quedan atrás y hacen mella en esa creatividad en ebullición natural de la familia. “Navidad en familia: un cuento de Navidad” es un ejemplo de ello. Un espectáculo, cercano al musical, que combina el relato infantil con el cante, el toque y el baile alternando la ficción, con la fuerza arrebatadora de los Farrucos y la tradición familiar. Una nueva edición de “Farrucos y Fernández” o lo que es lo mismo: Juan Manuel Fernández Montoya, “Farruquito”, Rosario Montoya “La Farruca” y Manuel Fernández Montoya, “El Carpeta” con la colaboración especial de Soleá Fernández, eso sí, entre la veintena de miembros de la familia que componen este espectáculo, y en el que disfrutaremos de villancicos populares y otros compuestos, letra y música, por “Farru” que también dirige esta obra. Un clan familiar sobre el escenario que más que presentar un espectáculo, lo que hacen es celebrar su Navidad, en esta ocasión, sobre el escenario del Teatro López de Ayala en Badajoz el próximo día 19 de diciembre. Una invitación única para adentrarse en la típica zambomba de la mano y el compás, de una de sus familias más icónicas. De todo esto y mucho más, hablamos con Juan Manuel Fernández Montoya, “Farruquito”. Pasen y lean.

¿Cuál es el cuento de navidad de ‘Farruco y Fernández’?

En realidad, es una excusa que se crea para estar juntos la familia en este mes de diciembre, durante estas fiestas tan bonitas y nostálgicas. Hemos comprobado que la gente conecta con esto, que le gusta esta forma de transmitir un poco distinta a lo que es un espectáculo tipo show. No deja de ser un espectáculo flamenco: hay cante, baile y toque, pero cuenta la historia de unos niños que siguen soñando con los Reyes Magos, con la Navidad. Intentamos contar la historia como nos la han contado a nosotros nuestros mayores que es a través de la música, y a través del arte.

En realidad, este “Cuento de Navidad” es otra forma de contar la historia de ‘Los Farrucos’, ¿no es así?

Exacto, aprovechamos para decir que existe una enseñanza que es tan importante o más que la que te enseñan en un Conservatorio. Al mismo tiempo que la educación de la casa y la familia es tan importante que la de la escuela, en el flamenco hay música que se enseña en el Conservatorio y otra que se enseña de abuelos a nietos y de padres a hijos, y esa es la que nosotros defendemos con esa espontaneidad, pero al mismo tiempo, con esa dedicación y disciplina en el escenario que también estamos transmitiendo, con una responsabilidad sobre el escenario: desde los mayores hasta los más niños.

Desde 2016 estáis girando con este espectáculo, ¿qué lo hace tan especial?

Cuando nosotros vemos, porque nosotros no elegimos a los niños que van a cantar y bailar, ¡eso jamás lo hemos hecho!, pero cuando vemos que algunos de nuestros niños conectan con el flamenco, con la música, rápidamente cogen el compás o son capaces de tatarear una canción más o menos afinada, cuando nosotros vemos ese interés lo único que hacemos es jugar con ellos, y darles toda la confianza del mundo para que se expresen, porque así es como nosotros hemos aprendido. Hemos aprendido a hablar al mismo tiempo que a cantar y a bailar. Nosotros nos hemos dejado llevar por lo que nos ha movido y así estamos, transmitiéndoles a nuestros niños el arte y la música que al mismo tiempo trasmite una filosofía muy bonita de hermandad, hospitalidad, de ser una gran familia. Todos los flamencos somos una gran familia. El arte es compartir y no competir. A la música hay que respetarla y darle protagonismo por encima de nosotros mismos como individuos. La disciplina que nos han enseñado también se va a ver en el escenario.

Juan, ¿cómo es eso de que no elegís a los niños que participan en esta obra?

El flamenco en nuestra casa forma parte de nuestros días, da igual lo que hagamos que en algún momento estamos con la guitarra en la mano, estamos marcando o nos vemos para ensayar. Esto es como el que necesita correr 20’ al día. Entonces los niños eso lo están viendo desde pequeño y al igual que te das cuenta del que le gusta el fútbol, porque cada vez que hay un balón por medio no se quita del balón; vemos al que le gustan otras disciplinas. En el flamenco no nos casamos con nadie: si al niño no le sale, no le sale y no pasa nada.  

De todas formas, ¿hay alguien en su familia que no haya querido ser artista?

Bueno hay algunos, ¡pero no se conocen, claro! Mi abuelo Farruco tenía 13 o 14 nietos de los cuales bailamos cuatro o cinco…, luego en una fiesta todos cantan y todos bailan, pero yo me refiero a la profesión, no al arte en sí. A la profesión hay que dedicarse por mucho que te venga de herencia y lo lleves en la sangre, aquí hay un trabajo de toda una vida porque si no, no se puede defender un espectáculo tras otro, año tras año. Hoy en día hay gente que lo hace tan bonito, que baila de una manera tan increíble, que aquí lo que hay que hacer es seguir aprendiendo, esa es mi primera regla.

Usted siempre compone y dirige los espectáculos que hace, ¿por qué no ha dirigido usted en esta ocasión?

Esto nace de una idea de ‘Farru’ tras tener que dejar, por mis compromisos profesionales, ‘Farruquito y Familia’, de crear una zambomba donde juntar a toda la familia. Además, ‘Farru’, ¡es un pedazo de profesional y yo estoy súper tranquilo! Esto es único porque solo podemos hacerlo ahora, en diciembre, porque no tenemos el tiempo material de juntarnos y hacer este espectáculo para otras fechas. ¡Merece la pena ver este ‘Cuento de Navidad’! ver a los niños, como canta Soleá, como baila Juan, como dialoga Pilar…, porque son los niños los que narran la historia. Hay que verlo porque sobre todo es muy emotiva, y en estos tiempos que corren, la emoción siempre es un regalo.

¿Qué proyectos tiene actualmente?

Tengo varios…, uno de ellos es la grabación de mi vida personal y artística; también participo en el documental que le han hecho a Curro Romero; acompaño en un nuevo documental a Omar Montes; también un espectáculo junto a Antonio Canales…, todo está hablándose, luego las cosas pueden ser o no, pero estamos viendo para luego, estratégicamente, poder atenderlo todo y hacerlo bien.

El documental sobre su vida, ¿es una deuda con la sociedad o consigo mismo?

No, no es ninguna deuda solo pienso que la gente que conoce al artista a veces también tiene la curiosidad y necesidad de conocer a la persona. El artista sin mostrase como persona está incompleto. Un artista tiene que mostrarse como persona para que la gente entienda su mensaje como artista. Lo he hecho para que los demás entiendan un poco, que los amantes del arte y de la música vivimos de esa forma, comprometidos con nuestra música, y es una ilusión. Es como contar un cuento. Yo he sido Juan desde niño, pero ‘Farruquito’ también.

¿Ha sentido el peso de ser ‘Farruquito’?

Si, porque como persona no me han gustado los focos, solo los del escenario; y cuando me bajo de él me encanta ser lo que soy: una persona normal y corriente.

¿Qué es lo más importante que ha aprendido con los años?

Lo más importante que he aprendido es que el mañana no existe, que hay que vivir el momento, rodearse de belleza, de buenas personas, aprender cada día a ser mejor persona porque entonces tampoco se puede uno rodear de buenas personas. Que hay que querer mucho a los que te quieren, cuidar, lo mucho o lo poco que se tenga, y agradecer a Dios, al cielo, o a lo que cada uno crea, pero agradecer; y no quejarse y pedir tantas cosas sino agradecer; que a veces tenemos más de lo que agradecemos y los árboles no nos dejan ver el bosque.

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M. Isabel Rodríguez Palop

M. Isabel Rodríguez Palop

Una apasionada del Flamenco.

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